Si tu empresa vende o fabrica productos, el asiento de variación de existencias es uno de los apuntes contables que no puede faltar en el cierre del ejercicio. Se trata del mecanismo que permite ajustar el valor de las existencias en el balance y reflejar correctamente el resultado de la actividad en la cuenta de pérdidas y ganancias.
Desde Xterna te explicamos qué es la variación de existencias, cómo se calcula, qué cuentas intervienen y cómo realizar el asiento contable paso a paso, con ejemplos prácticos y los errores más habituales que conviene evitar.
Qué es la variación de existencias
La variación de existencias es la diferencia entre el valor de las existencias al final del ejercicio y el valor de las existencias al inicio. Refleja si la empresa ha consumido stock durante el año, generando un gasto, o si ha acumulado más del que tenía, lo que supone un ingreso.
La lógica contable es la siguiente: lo que se registra como gasto en la cuenta de resultados no son las compras realizadas durante el año, sino las mercancías o materias primas efectivamente consumidas. Si al final del ejercicio quedan existencias en el almacén, esas unidades siguen siendo un activo de la empresa y no deben computarse como gasto. La variación de existencias es el ajuste que garantiza que el resultado contable refleje exactamente eso.
Este apunte afecta a todas las empresas que tengan existencias en balance: comerciales, industriales y de servicios que utilicen materiales en su actividad.
Cuándo se realiza el asiento de variación de existencias
El asiento de variación de existencias se realiza en la fecha de cierre del ejercicio contable, que en la mayoría de las empresas coincide con el 31 de diciembre. Es parte del proceso de regularización contable previo a la formulación de las cuentas anuales.
Para poder realizarlo es imprescindible haber hecho previamente el inventario físico de las existencias al cierre, que permite conocer el valor real de lo que hay en el almacén a esa fecha.
Cómo calcular la variación de existencias
La fórmula es sencilla:
Variación de existencias = Existencias finales − Existencias iniciales
El resultado puede ser positivo o negativo, y eso determina si la variación se registra como ingreso o como gasto:
- Si las existencias finales son mayores que las iniciales, la variación es positiva. La empresa acumula más stock del que tenía → ingreso (se ha consumido menos de lo comprado).
- Si las existencias finales son menores que las iniciales, la variación es negativa. La empresa ha consumido parte del stock acumulado → gasto (se ha vendido o utilizado más de lo que quedaba).
Ejemplo:
Una empresa de distribución empieza el año con 80.000 € en mercaderías y lo cierra con 95.000 €.
Variación = 95.000 − 80.000 = +15.000 € → ingreso (las existencias han crecido).
Otra empresa empieza con 60.000 € y cierra con 42.000 €.
Variación = 42.000 − 60.000 = −18.000 € → gasto (se ha consumido stock acumulado).
Cuentas del Plan General Contable que intervienen
El asiento de variación de existencias utiliza cuentas de dos grupos del Plan General Contable:
Grupo 3 — Existencias: recoge el valor de las mercancías, materias primas, productos en curso y productos terminados. Las cuentas más habituales son las siguientes.
Cuenta | Denominación | Tipo de existencia |
300 | Mercaderías | Productos comprados para vender sin transformar |
310 | Materias primas | Materiales para incorporar al proceso productivo |
330 | Productos en curso | En fase de fabricación al cierre del ejercicio |
340 | Productos semiterminados | Fabricados pero pendientes de elaboración posterior |
350 | Productos terminados | Fabricados y listos para la venta |
Grupo 6 y 7 — Variación de existencias: son las cuentas de contrapartida que recogen el ajuste. Las más frecuentes son las siguientes.
Cuenta | Denominación | Aplica a |
610 | Variación de existencias de mercaderías | Empresas comerciales |
611 | Variación de existencias de materias primas | Empresas industriales |
710 | Variación de existencias de productos en curso | Fabricación en proceso |
711 | Variación de existencias de productos semiterminados | Fabricación parcial |
712 | Variación de existencias de productos terminados | Producción acabada |
Las cuentas 610 y 611 pertenecen al grupo 6 (gastos) y las cuentas 710, 711 y 712 al grupo 7 (ingresos). Esta distinción es relevante porque el sentido del asiento varía según el caso.
Cómo hacer el asiento de variación de existencias paso a paso
El proceso consta de dos apuntes contables que se realizan al cierre del ejercicio.
Paso 1: Dar de baja las existencias iniciales
Se elimina del balance el saldo que tenían las existencias al inicio del ejercicio. Esto se hace abonando la cuenta del grupo 3 y cargando la cuenta de variación correspondiente.
Para mercaderías (cuenta 300 y 610):
Debe | Cuenta | Haber |
Importe existencias iniciales | 610 — Variación de existencias de mercaderías | |
300 — Mercaderías | Importe existencias iniciales |
Paso 2: Dar de alta las existencias finales
Se incorpora al balance el valor del inventario al cierre. Esto se hace cargando la cuenta del grupo 3 y abonando la cuenta de variación correspondiente.
Debe | Cuenta | Haber |
Importe existencias finales | 300 — Mercaderías | |
610 — Variación de existencias de mercaderías | Importe existencias finales |
Tras estos dos apuntes, el saldo de la cuenta 610 refleja la variación neta. Si el saldo es deudor (debe > haber), la variación es un gasto. Si el saldo es acreedor (haber > debe), es un ingreso. Ese saldo pasa a la cuenta de pérdidas y ganancias.
Ejemplo práctico completo
Una empresa empieza el ejercicio con 50.000 € en mercaderías y lo cierra con 65.000 €.
Variación = 65.000 − 50.000 = +15.000 € (ingreso)
Apunte 1 — Baja de existencias iniciales:
Debe | Cuenta | Haber |
50.000 € | 610 — Variación de existencias de mercaderías | |
300 — Mercaderías | 50.000 € |
Apunte 2 — Alta de existencias finales:
Debe | Cuenta | Haber |
65.000 € | 300 — Mercaderías | |
610 — Variación de existencias de mercaderías | 65.000 € |
Resultado de la cuenta 610: saldo acreedor de 15.000 € → ingreso que pasa a pérdidas y ganancias.
Errores habituales en la contabilización de existencias
Estos son los errores más frecuentes que se detectan en el cierre contable de pymes:
- No realizar el inventario físico al cierre. El asiento de variación de existencias debe basarse en un recuento real. Usar datos estimados genera diferencias que se acumulan ejercicio a ejercicio.
- Confundir las cuentas del grupo 6 y del grupo 7. Las mercaderías y materias primas usan cuentas del grupo 6 (610, 611). Los productos fabricados, en curso o terminados usan cuentas del grupo 7 (710, 711, 712). Mezclarlas distorsiona la cuenta de resultados.
- No ajustar el valor por deterioro. Cuando parte del stock ha perdido valor, ya sea por obsolescencia, caducidad o daños, debe registrarse la corrección valorativa correspondiente antes de hacer el asiento de variación.
- Omitir existencias en tránsito o en consignación. Los bienes que pertenecen a la empresa pero están en tránsito o en poder de terceros en consignación deben incluirse en el inventario final si la empresa mantiene los riesgos y beneficios asociados.
- No revisar el método de valoración aplicado. El Plan General Contable admite el método del precio medio ponderado y el FIFO. El criterio elegido debe aplicarse de forma consistente y es relevante para el resultado final.
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En Xterna, asesoría contable en Barcelona, acompañamos a pymes en el cierre contable anual, incluyendo la revisión de los asientos de variación de existencias, la valoración del inventario y la detección de diferencias entre el stock físico y el contabilizado.
Un cierre bien ejecutado evita ajustes posteriores que complican la declaración del Impuesto sobre Sociedades y la presentación de las cuentas anuales en el Registro Mercantil.
Si quieres revisar el cierre contable de tu empresa o tienes dudas sobre cómo contabilizar las existencias, contacta con nuestro equipo y analizamos tu caso.
Preguntas frecuentes sobre el asiento de variación de existencias
Se realiza en el cierre del ejercicio contable, normalmente el 31 de diciembre. Es parte del proceso de regularización contable que precede a la formulación de las cuentas anuales.
No. Si las existencias finales son mayores que las iniciales, la variación es positiva y se registra como ingreso. Si las existencias finales son menores, la variación es negativa y supone un gasto. El resultado depende de si la empresa ha acumulado o consumido stock durante el ejercicio.
La cuenta 610 (variación de existencias de mercaderías) se usa en empresas comerciales que compran y venden productos sin transformarlos. La cuenta 710 (variación de existencias de productos en curso) se usa en empresas industriales para los productos que están en proceso de fabricación al cierre del ejercicio. El criterio de uso depende del tipo de existencia que se esté regularizando.
Si no se realiza el asiento, el balance no refleja el valor real de las existencias al cierre y la cuenta de resultados queda distorsionada. Las compras del ejercicio se registran íntegramente como gasto aunque parte de la mercancía no se haya consumido, lo que puede llevar a un resultado incorrecto y a una tributación errónea en el Impuesto sobre Sociedades.
Sí. Cada tipo de existencia, como mercaderías, materias primas, productos en curso o productos terminados, tiene su propia cuenta en el grupo 3 y su propia cuenta de variación. Deben realizarse apuntes separados para cada subgrupo que tenga movimiento durante el ejercicio.
La variación de existencias forma parte del resultado contable, que es la base de partida para calcular la base imponible del Impuesto sobre Sociedades. Una variación positiva aumenta el resultado y, por tanto, puede incrementar la cuota a pagar. Una variación negativa lo reduce. Por eso es especialmente importante que el inventario esté bien valorado al cierre del ejercicio.
El más habitual en pymes es el precio medio ponderado, que calcula el coste de las existencias como la media de los precios de compra ponderada por las cantidades. El método FIFO (primero en entrar, primero en salir) también es aceptado por el Plan General Contable y puede resultar más ventajoso en contextos de precios crecientes.